Antes, durante, después... visita al Hospital Borda. Una alumna nos cuenta...

Compartimos esta hermosa devolución que nos dió Clarisa Caropreso, que realiza nuestra cursada en Acompañamiento Terapéutico, luego de una mañana de practica en el hospital. Gracias Clarisa por tu compromiso ! ANTES: Debo distinguir en el “antes” dos etapas, o diferenciar dos sensaciones. En principio, al comienzo de la cursada, cuando me notificaron la realización de estas visitas, debo confesar que pensé que esto podía afectarme emocionalmente. Estaba con cierta incertidumbre al respecto.
Al mismo tiempo sentía que era una experiencia que tenía que vivir,
transitar, porque iba a ser muy enriquecedora, de mucho aprendizaje.
En los días previos al encuentro la sensación de miedo del comienzo ya
no estaba. Por el contrario, sentía mucha ansiedad por estar ahí. Ese día, en la puerta del Hospital, me sentí como cuando era niña e iba de excursión con el colegio. Volví a sentir esa sensación que hacía tiempo no tenía.
Me da mucho placer haber podido conectar esta experiencia con algo
tan lindo de mi infancia. Una situación nueva, algo por descubrir. Una fresca sensación de adrenalina que brinda lo desconocido, que propone un desafío y que implica aprendizaje.
DURANTE: Una vez en el lugar, todo fue natural, espontáneo. Un encuentro muy disfrutable. Fue como ir a visitar a un viejo amigo. Porque, a pesar de no
conocerlos, sentí una gran familiaridad. Si bien cumplimos con la formalidad de las presentaciones, yo sentí en todo momento como si nos conociéramos de hace tiempo. Estuve muy cómoda. Es maravilloso ver cómo conforman un cuerpo, una unidad. Lo que más me emocionó fue ver cómo se acompañan, se cuidan, se protegen.
También pude hacer foco en las particularidades, en cada personalidad.
Fue poco tiempo el que compartimos pero intenté tener una observación
personal y grupal, y la dinámica y el acompañamiento del grupo me
conmovió muchísimo. Las historias de vida también.
Me sensibilizó mucho enterarme de la soledad de algunos al no tener
visitas, pero también ver cómo los compañeros sostienen y acompañan.
Sentir la humildad con la que agradecieron nuestra presencia fue
maravilloso.
Por otro lado, la conversación con los enfermeros fue increíble porque
desconocía su trabajo y me pareció fascinante el compromiso y la
dedicación con la que trabajan.
Me sentí encantada y con una sensación de gran respeto hacia su
profesión, admirando su vocación.
DESPUÉS: Al salir del lugar, sentía muchas ganas de contar la experiencia. Me comuniqué con mi familia, y con amigos, contándoles lo que había sentido. Tenía un gran entusiasmo, que aún perdura.
La sensación fue: “Sin duda, estoy donde quiero estar, haciendo lo que
quiero hacer”. Pude comprobar que el camino es este, que tengo tanto más por
aprender, por suerte. Y además, quiero hacerlo.
Reafirmé mi idea de que uno aprende continuamente del otro, sin
importar dónde estemos parados. Adentro / Afuera (me remitió un poco
al concepto del libro). ¿Cuál es la diferencia?. Tanto desde el lugar
físico como desde la interioridad del ser. El adentro y el afuera a veces
traccionan juntas, al mismo tiempo, a la vez.
En definitiva, totalmente agradecida con CATBA y con las personas del
BORDA por haberme permitido vivir esta experiencia.




Comentarios